Inicio Blog ¿Traducción automática o traducción humana?

¿Traducción automática o traducción humana? ¿Por qué no combinar las dos cosas?

Cuando aparece una tecnología que permite automatizar un proceso, normalmente las reacciones van desde el alivio hasta el miedo. La traducción automática no es ninguna excepción. Frente a los defensores de todos los beneficios que suponen plazos más cortos y costes más bajos, hay críticos que argumentan que las nuevas herramientas no consiguen reflejar con naturalidad las ideas en el idioma de destino y se merma la calidad.

Ambos lados afirman que es necesario elegir entre traducción automática o traducción humana. Pero en realidad, en Ubiqus pensamos que las máquinas y los humanos pueden trabajar juntos para ofrecer una traducción de calidad en plazos realmente cortos.

Traducción automática

Vivimos en un mundo en el que las máquinas pueden hacer cada vez más cosas. Utilizamos los cajeros automáticos para sacar dinero en efectivo, pagamos con el móvil, compramos online, utilizamos chatbots para resolver los problemas de servicio o entrega y mil cosas más. Así que no sorprende que la traducción sea un aspecto más que vaya a automatizarse.

¿Y por qué no? La automatización de la traducción permite traducir páginas y páginas en menos tiempo de lo que tardaría un traductor humano –y por menos dinero. A medida que la tecnología evoluciona, la inteligencia de los motores de traducción se ha disparado y ahora pueden desarrollar una especie de “memoria” que automatiza la traducción de pedazos de información que aparecen con regularidad en el contenido. Además, los motores no necesitan parar para descansar o tomarse un café, ni siquiera necesitan dormir, y pueden utilizarse desde cualquier sitio y en cualquier momento.

Si bien la traducción automática puede acortar los plazos de traducción, los idiomas no son algo tan fácil de automatizar. Los motores pueden no reconocer los matices de las bromas, las expresiones idiomáticas o la jerga especializada. Les falta el aire creativo de los humanos, y a menudo traducen frases o palabras de forma que suena poco natural en el idioma de destino. Sin menospreciar los beneficios de la traducción automática, hay que reconocer que tiene límites a la hora de abordar determinados tipos de proyectos.

Traducción humana

Antes de que apareciera la traducción automática, los humanos éramos los que hacíamos todo el trabajo. Entonces no había riesgos si se quería convertir una novela policiaca francesa en una novela policiaca portuguesa, o rusa, o china, o del idioma que procediera. La carcajada estaba asegurada si se trataba de redactar una broma en inglés y que sonara igual de graciosa en griego. Un buen traductor es capaz de hacer que un texto suene igual de convincente en los dos idiomas en los que trabaja.

Pero… Reconozcámoslo, los humanos podemos trabajar a una velocidad determinada durante un tiempo determinado. Si necesitas una traducción voluminosa de un día para otro, te va a salir muy caro tener a un equipo de traductores sin dormir dedicados 100 % a tu proyecto, y además existe el riesgo de que tu texto tenga defectos de coherencia o calidad, ya sabes, las prisas nunca son buenas…

Combina ambas opciones para aprovechar las ventajas de ambos tipos de traducción

Traducción automática + Traducción humana

Como puedes ver, hay bastantes argumentos a favor y en contra de ambos tipos de traducción. La traducción automática ofrece rapidez y comodidad, mientras que la humana ofrece fluencia lingüística. Combinando ambas opciones podrás aprovechar las ventajas de ambas cosas.

Supongamos que tienes una gran cantidad de contenido que traducir, como una página de e-commerce o una tesis universitaria, y lo necesitas traducido en cuestión de días. Un traductor humano no sería capaz de traducir todo ese volumen tan rápido, pero una máquina sí.

Sin embargo, el motor que utilices puede no captar todas las necesidades específicas de tu contenido. Podría no ser capaz de localizar los matices creativos del mundo del marketing, o podría no conocer la terminología específica del ámbito de especialización de tu texto. Aquí es cuando entra en acción el traductor humano. Un traductor humano, en concreto uno con experiencia en ese tipo de traducciones, sabrá cómo ajustar el contenido de marketing o traducir términos específicos para que suenen bien en ambos idiomas.

En definitiva, cuando utilizas un motor para traducir y un humano para revisar y editar, recibes una traducción de alta calidad en menos tiempo y a un coste menor. Esta labor recibe el nombre de posedición y es cada vez más importante en el mundo de la traducción. Con ella, disfrutarás de las mejores ventajas de ambas opciones.

 

En conclusión…

Ya no hay por qué elegir entre traducción automática o traducción humana. Combinar la experiencia lingüística del traductor humano con la comodidad de la tecnología te permite acelerar tus proyectos de traducción sin sacrificar la calidad. Para saber más sobre cómo Ubiqus combina la traducción automática con la traducción humana, ponte en contacto con nosotros y te daremos todos los detalles o pídenos un presupuesto para tu proyecto.

Descubre
más artículos…

Ubiqus NMT ahora disponible en Memsource Translate

Memsource Translate es una solución de gestión de motores de traducción automática que vio la luz en verano de 2020. Los motores de traducción automática neuronal de Ubiqus están ahora disponibles en esta interfaz. ¡No dejes de probarlos!

Leer más

¿Y si hablamos de tu proyecto?